El diario regional La Nueva España publica en su edición de hoy una entrevista realizada por Ángel Fidalgo a monseñor Julio Hernando García Peláez, obispo auxiliar de Cali y director internacional de Padrinos Asturianos, que reproducimos aquí.
El prelado respondió a las preguntas del periodista en el transcurso de la visita realizada a Oviedo para bendecir las nuevas oficinas de la institución y reflexiona sobre la situación de la infancia colombiana y el delicado momento político por el que atraviesa su país.
Ayer falleció en la ciudad colombiana de Cali, Graciela Lozano Figueroa, hermana de la coordinadora internacional de Padrinos Asturianos, Yolanda Lozano.
A tan querida familia, que apadrina con honorable espíritu solidario a más de un centenar de niños, y muy especialmente a nuestra compañera Yolanda, queremos expresarles desde este Blog y en nombre de todos los hombres y mujeres que forman parte de la institución, las más sinceras condolencias ante tan dolorosa noticia.
Julio Hernando García Peláez, obispo auxiliar de Cali y director internacional de Padrinos Asturianos, bendijo el pasado día 17 las nuevas instalaciones de la sede central que la institución acaba de inaugurar en el número 28 de la calle Alejandro Casona de Oviedo.
En la ceremonia estuvo acompañado del obispo auxiliar de Oviedo, Raúl Berzosa, el párroco de la iglesia de San Juan el Real, Fernando Rubio y el fundador de Padrinos Asturianos, padre Pérez.
Ante medio centenar de hombres y mujeres vinculados a la institución, directores y miembros de los equipos de trabajo, delegados, voluntarios y cooperantes, encabezados por el presidente de la junta directiva Santiago Silva, el prelado García Peláez agradeció en nombre de su archidiócesis y en el de las familias de los niños apadrinados la labor solidaria que la institución viene desplegando en Colombia.
Por su parte, el padre Pérez se refirió a los proyectos que se desarrollarán en el transcurso del próximo año 2010, haciendo hincapié en los objetivos de apadrinamiento y promoción educativa que se llevarán a cabo en dos grandes enclaves caleños, uno en la misma capital y otro a 50 kilómetros de distancia.
Así, y bajo la idea central de fomentar la formación profesional en todos los colegios de la región vallecaucana donde la institución tiene niños apadrinados y de modernizar el equipamiento mecánico necesario para tal fin, se dará respuesta concreta a 600 nuevos menores en las laderas del Río Amaime, en estrecha colaboración con el Centro de Formación Integral Providencia -que él mismo fundara en 1965- y en los “Jarillones” del Río Cauca, a través del Centro de Formación Integral de la Fundación Manos Providentes.
Por último, intervino Raúl Berzosa para destacar que la perseverante unión en el esfuerzo solidario, que mantiene Padrinos Asturianos desde su fundación, es el mejor garante para salvar obstáculos y conseguir resultados todos juntos, asintiendo entre sonrisas a la invitación que minutos antes le habían hecho el padre Pérez y García Peláez para bendecir la nueva sede que la institución prevé abrir el año próximo en el país colombiano.
Miguel Llano, del diario El Comercio, a quien siempre agradeceremos su brillante trabajo periodístico en aras de la libertad de expresión y de la pluralidad de criterios y de contenidos, ajustó el acero al trapo y citó a Julio Hernando desde los medios del redondel dispuesto a hacer faena grande. Con destreza y valentía quiso someter al prelado en la panza de la muleta y cargar la suerte sobre la pierna contraria para no cortarle el viaje (sólo es una metáfora taurina), pero Julio Hernando lo apretó en las tablas con cuajo, nobleza, raza y bravura; humillando a chorros, como los toros encastados, y sin humillarse lo más mínimo. Así fue el mano a mano entre un redactor con oficio y un obispo con coraje, que llegó a Oviedo para hablar de Padrinos Asturianos y que, sobrado de dignidad, ni quiso volverle la cara al engaño ni pidió retirarse a los corrales con el socorrido “eso hoy no toca”.
La visita a Oviedo de monseñor Julio Hernando García Peláez, obispo auxiliar de Cali y director internacional de Padrinos Asturianos, para bendecir las nuevas oficinas que la institución acaba de abrir en la calle Alejandro Casona, número 28, de esta ciudad -y de la que daremos cumplida información en el curso de los próximos días- propició un encuentro con los medios de comunicación en el que también participaron el padre Pérez, fundador y coordinador internacional de Padrinos Asturianos y José Vega, director de la Obra Social y Cultural de Cajastur, primera entidad financiera de la región.
En su intervención, García Peláez puso de relieve la valía de un proyecto educativo y solidario como el de Padrinos Asturianos frente a los problemas de la juventud de Colombia, lastrada por el narcotráfico y la prostitución como señales más evidentes de la corrupción que desde hace décadas viene asolando a su país. “Las manos que aprenden a usar un lapicero o a tocar un violín, nunca querrán esgrimir un fusil” dijo en clara alusión al clima de violencia que mantienen el ejército y la guerrilla en suelo colombiano, y pidió la colaboración de los asturianos para que la oferta formativa de la institución pueda acoger a un mayor número de niños y jóvenes.
El padre Pérez, promotor del Centro de Formación Integral Providencia, en Cali, recordó que en la actualidad cuenta con capacidad para 4.000 estudiantes y que desde su inauguración, en 1965, ya han completado su ciclo formativo más de 35.000 alumnos. “La mejor alternativa que existe para rescatar de la pobreza, del desamparo y de la explotación a millares de niños y niñas colombianos es convertirlos en agentes dinámicos de su propio desarrollo” señaló.
Por su parte y en representación de Cajastur, José Vega manifestó que Padrinos Asturianos es todo un referente en Sudamérica, remarcó que la entidad financiera, patrocinadora de la institución, había comprobado la transparencia del proyecto antes de decidirse a prestar su apoyo y afirmó que “hay garantías totales de que cada céntimo que llega a Padrinos Asturianos va a parar a los niños”.
El próximo martes, 17 de noviembre, el obispo auxiliar de Cali y director internacionalde Padrinos Asturianos, Julio Hernando García Peláez, bendecirá las nuevas instalaciones de la sede central que la institución acaba de habilitar en el número 28 de la calle Alejandro Casona de Oviedo.
Monseñor García Peláez, que regresa a Colombia procedente de Tel Aviv, mantendrá una reunión privada con el burgalés Raúl Berzosa, obispo auxiliar de Oviedo, y ofrecerá al día siguiente, a las 12 del mediodía, una rueda de prensa en la Casa Sacerdotal para hablar de la profunda huella solidaria que Padrinos Asturianos está dejando en el país colombiano al cumplirse, el año que viene, el 50 aniversario de la llegada a la república sudamericana del padre Pérez, fundador de la institución, que acompañará al reverendo en dicho encuentro con los medios de comunicación.
Julio Hernando García Peláez nació en Anserma, Caldas, en 1958 y fue ordenado sacerdote por el Papa Juan Pablo II en 1985. Ha sido profesor de la Universidad Católica Popular de Risaralda y rector del Seminario Mayor “María Inmaculada” de la Diócesis de Pereira. Desde el 2 de abril de 2005 es obispo auxiliar de Cali y en la actualidad está adscrito a la Vicaría General y a la Vicaría para la Pastoral de la Arquidiócesis que, en 2010, celebrará el centenario de su fundación.
Trabajar por la felicidad de los demás es lo que nos hace realmente felices.
Este es un lema que compartimos todos los integrantes de Padrinos Asturianos y que constatamos de forma unánime cuantos contribuimos codo con codo y desinteresadamente a realizar el conjunto de tareas que tienen como fin primordial el apadrinamiento de niños desamparados y la ejecución de proyectos de desarrollo social y humano.
No importa sexo, ni edad, ni situación laboral. Tampoco el nivel educativo, el lugar de residencia ni las horas que puedas dedicar a la institución. Padrinos Asturianos está abierta a todas las personas de buen corazón que quieran ayudar a los demás y hay muchas maneras de hacerlo con alegría en el desempeño y honda satisfacción individual y colectiva.